Desde su ingreso en 1992, Bruna dedicó su vocación a la enseñanza de Educación Artística – Artes Visuales, acompañando a generaciones de estudiantes de 2do y 3er año del Nivel Secundario. A lo largo de más de tres décadas, dejó una huella imborrable en las aulas, transmitiendo no solo conocimientos, sino también sensibilidad, creatividad y una profunda pasión por el arte como forma de expresión y crecimiento personal.
La jornada de despedida comenzó con un emotivo reconocimiento en el patio junto a todos los estudiantes del Nivel Secundario, quienes le brindaron un cálido aplauso en agradecimiento por tantos años de entrega y dedicación. Posteriormente, compartió un desayuno de agasajo con sus compañeros docentes, un espacio de encuentro para recordar anécdotas, celebrar el camino recorrido y expresar el cariño construido a lo largo de los años.
Durante el acto, las palabras de despedida reflejaron el sentir de toda la comunidad educativa: "Hay personas que pasan por un lugar... y hay otras que dejan una parte de su alma en él. Bruna fue una de esas personas." Más allá de su destacada labor como profesora de Artes, fue una compañera que hizo más lindos los días, siempre dispuesta a escuchar, acompañar y regalar una sonrisa. Su dulzura, su educación y su inmensa calidad humana hicieron que estudiantes, colegas y amigos encontraran en ella a alguien en quien confiar. Como profesora de Artes, transformó lo cotidiano en algo especial y nos enseñó que la sensibilidad también es una forma de educar. Porque las mejores obras de arte no siempre se pintan sobre un lienzo; algunas se construyen con gestos, con valores, con afecto y con una vida dedicada a los demás. Esa fue, sin dudas, la gran obra que Bruna dejó en nuestra comunidad educativa.
Más allá de las clases y los proyectos compartidos, Bruna deja un legado que trasciende el tiempo: el de una educadora comprometida, cercana y profundamente identificada con los valores de la misión lasallana. Su paso por nuestra institución permanecerá en la memoria de colegas, estudiantes y familias que tuvieron el privilegio de compartir parte de este camino.
Desde el Colegio La Salle Jobson agradecemos profundamente estos 34 años de servicio, dedicación y vocación, y le deseamos que esta nueva etapa esté llena de alegría, nuevos proyectos y la satisfacción de haber contribuido a la formación de tantas generaciones.
¡Gracias, Bruna, por hacer del arte una manera de educar y por dejar una huella imborrable en el corazón de toda la familia lasallana!