Su incorporación representa una oportunidad para enriquecer las propuestas educativas, siempre desde un uso intencional, acompañado y vinculado con los objetivos pedagógicos de cada sala.
El profesor Matías destacó la importancia de incorporar estas herramientas desde una mirada activa: “A esta edad los chicos no necesitan consumir contenido de una tablet o una pantalla en forma pasiva, sino que necesitan crear, explorar, pensar y, sobre todo, estimular la creatividad y la coordinación fina, que son muy importantes”.
En este sentido, el uso de las tablets se organiza a partir de tres aspectos fundamentales: tiempo medido e intencional, acompañamiento activo y equilibrio.
El primero implica utilizar las pantallas durante períodos breves, de aproximadamente 15 a 20 minutos, siempre con un propósito definido y una propuesta pedagógica clara. El segundo se relaciona con el acompañamiento de los adultos: el aprendizaje se potencia cuando docentes y estudiantes interactúan, juegan, realizan preguntas, exploran y construyen conocimientos juntos.
Por último, el equilibrio resulta fundamental. La incorporación de tecnología no reemplaza las experiencias de movimiento, juego y exploración corporal, sino que se integra a ellas como una herramienta más dentro de una propuesta educativa integral.
Las SuperTABI también se articulan con la planificación anual de las docentes y de cada sala, y con las propuestas de LEGO, permitiendo profundizar contenidos y generar nuevas experiencias de aprendizaje.
Así, las tablets se convierten en una herramienta que acompaña y potencia lo que sucede en las salas: una tecnología puesta al servicio de aprender, crear, explorar y descubrir.