Durante el encuentro, los docentes profundizaron en los principios que orientan este nuevo territorio pedagógico, cuyo propósito es promover aprendizajes significativos a partir de situaciones reales, favoreciendo el protagonismo de los estudiantes y el desarrollo de competencias para el siglo XXI.
La capacitación abordó especialmente el Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP) como metodología de trabajo, entendiendo que las mejores experiencias de aprendizaje nacen de preguntas, desafíos y problemáticas cercanas a la realidad de los niños, integrando distintas áreas del conocimiento en propuestas con sentido.
Asimismo, se reflexionó sobre la incorporación de los enfoques transversales que atraviesan el nuevo diseño curricular, entre ellos la ciudadanía y los derechos humanos, la interculturalidad, la Educación Sexual Integral (ESI), la educación ambiental integral y la cultura digital, entendidos como ejes fundamentales para la formación integral de los estudiantes.
La jornada también permitió profundizar en nuevas formas de evaluar los aprendizajes. En este marco, los docentes conocieron y analizaron diversas herramientas de evaluación formativa, como portafolios, bitácoras de aprendizaje, rúbricas compartidas, protocolos de retroalimentación y diarios pedagógicos, instrumentos que favorecen el seguimiento de los procesos de aprendizaje y una devolución permanente que acompaña el crecimiento de cada estudiante.
A través de dinámicas colaborativas, espacios de reflexión y actividades de diseño de propuestas pedagógicas, el equipo docente compartió experiencias, intercambió ideas y proyectó nuevas formas de enseñar que conecten los contenidos escolares con los contextos, intereses y desafíos de la vida cotidiana.