TEMA
CENTRAL / EDUCACIÓN
Otra
oportunidad para aprender
El
proyecto de la Escuela N° 1.377. Es un establecimiento común,
modalidad recuperación, que ofrece una respuesta a quienes
no encuentran su lugar para aprender, y contención a niños
y jóvenes que han sufrido fracaso escolares. La recuperación
de la autoestima, la contención y una atención personalizada
en primer plano.
"Todos
los niños tienen derecho a la educación". Ese es el lema que
preside la cartilla de difusión de la Escuela N° 1377 Modalidad
Recuperación que funciona, en turno tarde, en el Colegio La
Salle Jobson. En 2008 la institución cumplirá 25 años de prédica
y práctica por "una escuela sin exclusión y con calidad para
todos".
"La
propuesta está orientada a alumnos con necesidades educativas
especiales, derivadas de problemáticas específicas del aprendizaje",
definen en una charla con Nosotros integrantes del plantel de docentes y directivos.
Y aportan que "nos caracteriza una forma de trabajo alternativa,
con determinadas estrategias metodológicas y adecuaciones
curriculares que hacen posible que los chicos puedan acceder
a los aprendizajes sin dificultades, o compensar aquéllas
que en otros contextos educativos no han encontrado respuestas".
Así
lo explican Pascual Alarcón, director general del complejo
educativo; María Fernanda Caglieri, directora de la escuela;
Graciela Karchesky, vicedirectora; Claudia Mir, maestra de
4° año y representante del segundo ciclo; Andrea Vizcaíno,
docente de 1° año; Rosana Petrucci, Prof. del 3° ciclo, y
la psicopedagoga María Josefa Aparicio. En la práctica los
chicos y chicas llegan, en su mayoría, derivados de otras
escuelas y, en muchos casos, "después de sucesivos fracasos
escolares".
¿Qué
posibilita este establecimiento, que se define como escuela
común con la modalidad de recuperación, y que abarca desde
1° a 9° año? "Es una nueva oportunidad en el proceso de aprendizaje
de muchos chicos. Una oportunidad distinta a la que han tenido,
por el número de alumnos, por la propuesta de los docentes,
por la contención, por la preparación del plantel", resume
Alarcón. Y confía en que la escuela "es el sueño de muchos
que han buscado otras respuestas; es un espacio nuevo, donde
se hace hincapié en la creatividad y en la búsqueda de una
nueva oportunidad".
La
recuperación de la autoestima es un aspecto fundamental: "en
general la familia llega después de una serie de fracasos escolares.
No solo el niño sino también la familia se ve conflictuada",
aporta Caglieri. "Lo que buscan sus padres es que sus chicos
estén felices y cómodos", y por eso el primer paso es fortalecer
la autoestima, porque "los chicos llegan con la idea de que
no saben o no pueden y no van a poder. Entonces, es necesario
revertir ese imaginario y mostrarles que van a poder, con sus
tiempos, de otro modo".
Precisamente,
"aprender con ritmo más lento no significa aprender menos. Es
sólo aprender distinto, en otros tiempos", es la consigna de
la institución que tiene como premisa reconciliar a los niños
y niñas "con sus potencialidades y sus capacidades para aprender".
En
la institución -aseguran- se prima la integridad de las personas
y se rompen ciertas estructuras: "a un 9° año se lo puede hacer
en dos años sin ninguna dificultad". En todos los casos, se
respetan los propios ritmos de aprendizaje, para asegurar la
calidad de los mismos.
Continuidad
y contención
La
población total es de 114 alumnos distribuidos en diez secciones,
de 1° a 9° año y, actualmente, dos divisiones de 4°. "Las familias
ven en este espacio un lugar de contención e integración", indica
Alarcón. Y en ese conjunto engloba a familias de clase media,
"con hijos que tienen alguna dificultad de aprendizaje y no
siempre pueden estar en un contexto afín a sus pautas culturales,
y chicos de bajos recursos, muchos de ellos becados a través
del Colegio, la Fundación La Salle y algunos padrinazgos".
Una
vez completado el tercer ciclo se procura que chicos y chicas
encuentren un lugar donde poder seguir desarrollando su aprendizaje
y "que continúen sus estudios o formación laboral con cierto
acompañamiento". Para ello existe una articulación con la escuela
Grilli, en tanto que el equipo de trabajo buscan nuevos espacios
educativos con grupos reducidos y condiciones similares a las
que estuvieron desarrollando durante nueve años.
"Tratamos
de establecer redes con otras instituciones para garantizar
que ese tránsito se produzca de la mejor manera posible", apuntan
las docentes.
Uno
de los rasgos distintivos de la escuela es que la promoción
no es directa y anual como en la estructura rígida de una escuela
tradicional. "Si bien es una escuela común, tenemos la posibilidad
de manejarnos de manera flexible. Lo que hacemos es priorizar
las potencialidades y los aprendizajes de los chicos". Puede
ocurrir que un alumno, a mitad de año, alcance o supere las
metas del nivel en que se encuentra y pueda incluirse en el
nivel siguiente. Por el contrario, puede suceder que otro alumno
necesite más tiempo".
Articulación
permanente
Psicopedagogas
y trabajadoras sociales integran el equipo técnico de la escuela,
tanto para trabajar de manera relacionada con los docentes como
para fortalecer el vínculo con la familia.
"Trabajamos
en la recuperación, por parte de los chicos, del deseo por aprender
y el respeto por su dignidad que -de manera errónea- creen que
no tienen". Es que -admiten- un chico con dificultades de aprendizaje
puede generar a su vez conflictos en el seno de la familia.
Entonces, "el progreso y la recuperación que van logrando, impacta
también en forma positiva en los chicos".
Como
se dijo, también se articula con otras instituciones. "Algunos
alumnos ingresan en primer año y hacen toda su escolaridad hasta
el 9°. Otros ingresan promediando su escolaridad y terminan
el 9°. Otra posibilidad es que los alumnos, por sus particularidades,
no puedan completar el trayecto en esta institución. Entonces,
la escuela articula con otros establecimientos donde pueden
encontrar ofertas educativas más acordes a sus necesidades".
Para
ello se coordina con escuelas especiales de Formación Laboral:
"cumplidos sus 14 años muchos alumnos ingresan a esas escuelas
que los forman laboralmente hasta los 21 o 22 años y donde el
sistema les permite, a través de pasantías, incluirlos en el
campo laboral".
En
grupos reducidos
La
inscripción se concreta en el mismo establecimiento, ubicado
en Alberdi 3251. Aunque funcione en el turno tarde, conviene
concurrir por la mañana a la secretaría de la institución y
establecer día y hora para una entrevista. "De ahí en más y
de acuerdo a la historia que cada familia trae, se realiza la
evaluación correspondiente".
Los
destinatarios de este proyecto son alumnos con diferentes tiempos
para internalizar los aprendizajes; con dificultades en el desarrollo
de las operaciones mentales; trastornos en el desarrollo de
las capacidades y en la adquisición de las competencias cognitivas,
afectivas y sociales; problemas en el campo atencional, y variaciones
normales de la inteligencia y sin desajustes conductuales severos.
"La
única restricción importante -aclaran desde el plantel de docentes-
es que no haya problemas de conducta severos".
Por
lo demás, aseguran que los padres y sus hijos pueden buscar
"la oportunidad que no encuentran en otro lado".
Algunas
claves de la educación
Personal
y articulada
Entre
otras pautas, la escuela N° 1377 trabaja con:
*
Grupos reducidos.
*
Atención personalizada.
*
Adecuaciones curriculares acordes a las características de cada
alumno.
*
Atención psicopedagógica.
*
Mediación docente a través de una intervención activa, planificada
e intencional.
*
Experiencias de aprendizajes socializantes.
*
Respeto por los ritmos individuales, potenciando sus fortalezas.
*
Articulación con profesionales y/o instituciones que atienden
problemáticas relacionadas con las dificultades en el aprendizaje.
Objetivos:
desarrollo integral
La
escuela prioriza la formación de personas que desarrollen habilidades
y competencias según sus propias posibilidades y limitaciones.
En
grupo pertenencia
Se
procura que los alumnos adquieran sentimientos de pertenencia
a un grupo donde, además, puedan aprender y acepten la diferencia
como valor integrador.
Destinatarios
sin exclusión
Se
dirige a alumnos con diferentes tiempos para internalizar los
aprendizajes; dificultades en el desarrollo de las operaciones
mentales; transtornos en el desarrollo de las capacidades y
en la adquisición de las competencias congnitivas, afectivas
y sociales. También a aquellos niños con problemas en el campo
atencional o variaciones normales de la inteligencia.
Textos
de Revista Nosotros. Fotos de Alejandro Villar.