|
|
Los
lasallanos del Distrito Argentina-Paraguay, año
tras año, elegimos un lema para animar
la vida de nuestras comunidades. Y cuando hablamos
de animar, lo queremos hacer desde el Espíritu
de nuestro Instituto: el espíritu de Fe.
Se trata de hacer el intento de atizar los rescoldos
de la esperanza tapados por las cenizas de la
pereza, el cansancio, el encierro, la mezquindad...
Es
concederle al Espíritu Santo un lugar para
que, si quiere, suscite en nosotros la conversión
capaz de renovar y transformar las relaciones
entre nosotros, con nuestros alumnos, con nuestras
comunidades de fe, con Dios.
Insipirados
por el texto del evangelio de Juan 3, 1-21, el
lema de este año es:
"Libres para
nacer de nuevo"
Son
varios los acontecimientos que estarán
en la base de nuestra oración comunitaria
en el 2010. Ellos están contemplados en
los sublemas de cada mes. Entre los acontecimientos
privilegiados constan nuestro Sexto Capítulo
Distrital y la Cuarta Asamblea Distrital. También
los bicentenarios de nuestros países: Argentina
y Paraguay. Todo esto sin olvidar las celebraciones
propias de nuestra vida de fe como comunidad Distrital:
Pascua, Navidad, Corpus Chirsti y Cristo Rey.
También aquello que hace a nuestras vidas
y a nuestras obras: el inicio de clases, el día
del niño, del amigo y de la amistad, los
proyectos educativos, la vacaciones, etc.
Explicación
del Ícono
Para
el 2010 hemos escogido el lema "Libres para
nacer de nuevo", a partir del capítulo
tercero del Evangelio de Juan. En el encuentro
con Nicodemo, Jesús lo invita a "nacer
de nuevo", "nacer de lo alto",
"del Espíritu" (Jn 3,1-21). Al
igual que Nicodemo, nosotros también estamos
invitados como distrito a "nacer de nuevo"
en estos tiempos difíciles. De ahí
la fusión entre Navidad y Pascua.
Los
bicentenarios de Argentina y Paraguay están
sugeridos por los dos "ríos"
de la libertad que recibieron nuestros padres
en 1810 y 1811; al igual que los trajes de María
y José. Las cadenas rotas recuerdan la
paja del pesebre y los libros, a la escuela.
En
definitiva, el ícono busca también
reflejar lo que nos dice la Regla de los Hermanos
en el número 144: "En medio de la
humana fragilidad, los Hermanos y el Instituto
entero viven la gracia del misterio pascual y
Pentecostés. Mientras contemplan la historia
de la salvación que actúa en sus
vidas, hallan en el itinerario evangélico
del Fundador, la llamada a la conversión,
la constancia en la adversidad y la fuerza para
volver a empezar".
Con
este espíritu, miramos con ojos de fe este
2010, con la esperanza de que Dios suscite en
nosotros, la libertad para nacer de nuevo.
|